|
Mi biografía
Hola mi nombre es Silvia Kaufer y ací en abril de 1962 en Alemania. Mi nacimiento supuso una pequeña catástrofe para mis padres, ya que vine al mundo sin brazos. El escándalo de la talidomida (Contergan) circulaba entonces por todo el mundo. Gracias a Dios los bebés aún no se dan cuenta de algo así. Por lo que pasé una infancia muy feliz. Yo era despreocupada y siempre abierta hacia las cosas nuevas; y naturalmente tenía que probar todo lo que hacían los demás niños. Patinar, ir en bicicleta, nadar, esquiar – no había nada que al menos no intentara probar – pero sí hubo algunas cosas que preferí dejar después.
Así fue transcurriendo el tiempo, hasta que pasé de la niñez a la adolescencia. Ya a los 12 años conocí al que hoy en día es mi marido. Fue amor a la "segunda" vista. Tras concluir mi formación profesional como secretaria administrativa, decidimos casarnos. Un año después nació nuestra hija y, como estar embarazada es algo tan bonito, exactamente 364 días después vino al mundo también nuestro hijo. A causa de mi minusvalía decidimos al cabo de un par de años que mi marido asumiría el puesto de amo de casa y que yo volvería al trabajo. Empecé a escalar, peldaño a peldaño, hacia arriba en las escaleras de mi carrera profesional. El último peldaño, de momento, fue el nombramiento como asesora fiscal. La constelación – marido en casa, mujer en el trabajo – la hemos mantenido hasta hoy y sigue funcionando de maravilla.
De momento estamos trabajando en la realización de nuestro sueño. “Vivir y trabajar bajo el cálido sol de España”. Estamos planeando la construcción de un pequeño centro vacacional y esperamos poder abrirlo en verano de 2010.
Han pasado ya muchos años desde que nos casamos e incluso hemos celebrado nuestras bodas de plata. Durante todos estos años a menudo las cosas han transcurrido de forma vertiginosa hacia arriba, pero también con mucha frecuencia hacia abajo. Los altibajos forman parte de la vida. Alegrarse especialmente de esos momentos álgidos, pero sin tomarse tan en serio los momentos duros - ese es nuestro lema de la vida. Funciona de forma extraordinaria, dicho sea de paso.
En una fase en que lo pasé particularmente mal en lo que se refiere a la salud, descubrí mi pasión por la pintura y la escritura. Empecé a pintar cuadros al óleo, principalmente paisajes y flores. Encuentro muy fascinante experimentar una y otra vez cómo va apareciendo la vida a cada pincelada sobre un lienzo en blanco.
Durante esta "fase de depresión" también estuve ocupada con la cuestión de si existe alguna cosa más entre el cielo y la tierra. Durante dicha época viví cosas increíbles e intenté retener mis impresiones y experiencias en un libro. Dicho libro lo he revisado por completo y se puede pedir aquí con el título: “Las cuatro claves del éxito”. De escribir un libro de divulgación pasé a escribir a continuación una novela de amor erótica. Como bien se dice: también tiene que haber variedad. Hace algún tiempo empecé a elaborar un libro para niños. Una breve y cautivadora historia, pareada con bellas imágenes en colores. Me lo pasé muy bien durante la creación de mi primer libro de dibujos. Cuando estuvo terminado, hice imprimir un prototipo. Al hojearlo me imaginé qué sentimiento tan increíble debería tener un niño cuando escuchara o leyera su propio nombre precisamente en dicha historia. Así nació para mí la idea del "libro infantil personalizado" y comencé a llevar mis ideas a la práctica.
Bueno, ahora ya sabe algo más acerca de mí y me complacería saber que mis ideas también han podido entusiasmarle. Naturalmente iré aumentando poco a poco mi repertorio de libros.
Si tiene alguna historia bonita o anécdota para mí, simplemente escríbamela. Me haría mucha ilusión.
|